El nougat de Montélimar forma parte de los tradicionales 13 postres que se sirven en Provenza en la cena de Nochebuena. Sus orígenes franceses datan del siglo XVI con la plantación de los primeros almendros. Pero habrá que esperar al siglo siguiente para que aparezca el primer nougat. Su composición no se ha modificado desde entonces, y esto es lo que explica su sabor único.

